Trabajo diario

Una tabla para comparar sin mezclar criterios

Cómo preparar una comparación legible a partir de información que ya tienes.

1. Elige las columnas

Empieza por las preguntas que necesitas resolver. Cada columna debería representar un criterio comparable y cada fila una opción.

Si una columna no influye en tu decisión, quizá no necesites incluirla. Una tabla corta puede ser más útil que una lista interminable de características.

2. Respeta la información disponible

Copia solo los datos que aparecen en el material de origen. Cuando falte uno, utiliza una marca clara como «sin información».

No confundas una ausencia de datos con un resultado negativo. Son situaciones distintas y deben verse de forma diferente en la tabla.

3. Escribe la conclusión aparte

Después de completar la tabla, explica qué criterio pesa más para tu caso. La misma información puede llevar a elecciones diferentes.

Incluye las dudas que quedan por resolver. Una buena comparación también muestra dónde necesitarías investigar más.

Pruébalo tú

Un ejercicio práctico

Compara tres opciones ficticias usando cuatro criterios. Deja al menos un dato sin completar y explica cómo afecta esa ausencia a la decisión.

Hay más ideas por explorar

Vuelve al blog para descubrir más ideas y consejos prácticos.

Volver al blog